martes, 28 de marzo de 2017
jueves, 16 de marzo de 2017
Convivencia Social.
La Real Academia Española define convivir como "vivir en compañía de otro u otros, cohabitar".
Debemos entender que la convivencia social es la forma de estar el ser humano con sus iguales, con los otros y que tiene una nota de distintiva en cada sociedad, según el tiempo y el lugar.
La convivencia social es una necesidad humana, porque el ser humano es un ser bio-psico-social, que nace tan desvalido, que su supervivencia es casi imposible sin el apoyo y la protección de otros individuos.
Satisfacer las necesidades requiere el aprendizaje de ciertas pautas de comportamiento y de adaptación.
¿Cómo las aprendemos? Mediante la interiorización de la cultura.
La cultura es toda creación del hombre, resultado de la invención social, trasmitida y conservada a través de la comunicación y el lenguaje.
Es todo aquello que ha sido aprendido o producido a partir de las relaciones sociales, es decir, son las cosas materiales, ideas, los valores y las creencias de una sociedad, que se heredan y también se transforman y se reconstruyen a través de diferentes generaciones.
Los hombres existen colectivamente, viven en pueblos y ciudades en donde habitan otros muchos hombres; forman familias; tiene amigos, vecinos; se relacionan unos con otros dentro de grupos culturales, religiosos, políticos, educativos y comparten creencias, hábitos y costumbres.
No solo por necesidad de compañía sino para asegurar su propia subsistencia, los hombres requieren de otros hombres.
La influencia de algunas personas en el comportamiento de otras, se denomina interacción social.Esta influencia es recíproca y es producto de un largo proceso de aprendizaje social, en el que interiorizamos conductas aceptadas y esperadas socialmente. Así se generan pautas que nos permiten prever las conductas de otros y a considerarlas para poder actuar, surgen así las pautas sociales y éstas son compartidas por muchas personas.
La interiorización de conductas aceptadas y esperadas socialmente se da durante toda la vida mediante el proceso de socialización.
Escoto, Laura y otros, Educación ciudadana, Unidad III/ Unidad IV, Ed. De la Plaza, Montevideo, 2007
Debemos entender que la convivencia social es la forma de estar el ser humano con sus iguales, con los otros y que tiene una nota de distintiva en cada sociedad, según el tiempo y el lugar.
La convivencia social es una necesidad humana, porque el ser humano es un ser bio-psico-social, que nace tan desvalido, que su supervivencia es casi imposible sin el apoyo y la protección de otros individuos.
Satisfacer las necesidades requiere el aprendizaje de ciertas pautas de comportamiento y de adaptación.
¿Cómo las aprendemos? Mediante la interiorización de la cultura.
La cultura es toda creación del hombre, resultado de la invención social, trasmitida y conservada a través de la comunicación y el lenguaje.
Es todo aquello que ha sido aprendido o producido a partir de las relaciones sociales, es decir, son las cosas materiales, ideas, los valores y las creencias de una sociedad, que se heredan y también se transforman y se reconstruyen a través de diferentes generaciones.
Los hombres existen colectivamente, viven en pueblos y ciudades en donde habitan otros muchos hombres; forman familias; tiene amigos, vecinos; se relacionan unos con otros dentro de grupos culturales, religiosos, políticos, educativos y comparten creencias, hábitos y costumbres.
No solo por necesidad de compañía sino para asegurar su propia subsistencia, los hombres requieren de otros hombres.
La influencia de algunas personas en el comportamiento de otras, se denomina interacción social.Esta influencia es recíproca y es producto de un largo proceso de aprendizaje social, en el que interiorizamos conductas aceptadas y esperadas socialmente. Así se generan pautas que nos permiten prever las conductas de otros y a considerarlas para poder actuar, surgen así las pautas sociales y éstas son compartidas por muchas personas.
La interiorización de conductas aceptadas y esperadas socialmente se da durante toda la vida mediante el proceso de socialización.
Escoto, Laura y otros, Educación ciudadana, Unidad III/ Unidad IV, Ed. De la Plaza, Montevideo, 2007
martes, 14 de marzo de 2017
Sociedad.
El hombre es un ser social por naturaleza. Desde que nace, establece un estrecho vínculo con su madre, de la cual se alimenta, como la mayoría del reino animal, pero además, necesita de sus cuidados, o a falta de ella, de otros miembros de la especie, pues no puede subsistir por sí solo. No puede caminar, ni hallar su alimento por sí mismo, ya que ni siquiera puede desplazarse. Ya adulto, necesita de otros para avanzar en sus proyectos vitales, ya que el complejo entramado de sus necesidades vitales, le obliga a depender de los demás para conseguir su educación, vestimenta, muebles, tecnología, esparcimiento, etcétera, además de su necesidad afectiva y de comunicación. Esta necesidad vital, lo hace integrar sociedades humanas, que poseen una determinada cultura (costumbres, lengua, historia, religión, etcétera) que impondrán al individuo un proceso de socialización espontánea y sistemática, a través de las escuelas, para integrarse a ella y lograr dentro del conjunto, su propio desarrollo personal.
jueves, 9 de marzo de 2017
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